
Francisco Blardoni, el Pancho, como lo conoce la gente, es un vecino de Salto, afincado en el Cerro donde se desarrolló personal y profesionalmente. Allí creció, trabajó, se casó, tuvo sus hijos, desarrolló su empresa, ve crecer a sus nietos y observó la evolución del barrio que fue su cuna y es su hogar.
Con el legado de su padre, forjó la empresa que hoy le da trabajo a muchos salteñas y salteños, y que tiene además una fuerte presencia con sus obras en todo el país apostando al desarrollo en infraestructura y logística.
Hombre de familia, con principios y valores inclaudicables, Blardoni siempre tuvo un rol social de apoyo a la comunidad, desde su participación en distintas comisiones hasta en el Club Cerro, que representa a toda la populosa zona norte de la ciudad.
Preocupado por la realidad que le toca vivir a Salto en tiempos donde las oportunidades se han dado y tristemente desaprovechado, Blardoni decide salir a aportar su conocimiento, con el compromiso y la responsabilidad que lo han caracterizado siempre, para trabajar por un Salto mejor para todos, sin exclusiones.
Convencido de que ahora sí, es el tiempo de que Salto comience a cambiar con mayor crecimiento económico, desarrollo, bienestar y crecimiento para mejorar la calidad de vida de la gente, con un gobierno departamental honrado, serio, responsable con los dineros públicos y comprometido con a realidad.
Apostando a la unidad de los salteños por sobre todas las cosas, Blardoni es un hombre con principios y valores nacionalistas, un blanco de todas las horas que quiere lo mejor para su departamento. Por eso, los invitamos a acompañar a Francisco Blardoni, el Intendente que Salto necesita.
