
La directora del Mides Salto, Lic. Florencia Supparo, detalló el proceso que se dio y la decisión a la que arribó la administración del Dr. Noboa como intendente que determinó el cierre del refugio de varones que cobijaba a treinta personas en situación de calle.
Supparo dijo en el programa Quinto Elemento Radio, que “el domingo fue un día muy triste cuando alrededor de las nueve de la mañana se procedió a desalojar a los treinta hombres que estaban alojados en el refugio para hombres en un trabajo en común con la intendencia, que termino cerrando por decisión del intendente Noboa”.
Supparo relató que “la decisión de la intendencia fue esta a pesar del llamado que le hicimos Noboa pidiéndole que extendiera el refugio hasta que asumiera Lima y fue muy duro porque se tuvieron que ir con sus cajas, sus cositas, dejando un lugar que pasó a ser su casa en un trabajo de volverles a inculcarle hábitos de trabajo, de limpieza, vivir en comunidad. Ellos lo veían como una segunda oportunidad que nunca habían tenido y que no podían creer que una institución como la intendencia los dejara en la calle”.
Supparo confirmó que Mides “continuará trabajando con o sin intendencia, con ellos. A mi me van a encontrar utilizando todas las herramientas que tiene el estado para ayudar a estas personas. Los motivos del cierre los desconozco, me dijeron que era lo que habíamos hablado pero uno más allá de la estrategia tiene que ser capaz de cambiar la pisada porque eran personas que tenían la posibilidad de salir adelante. Nosotros esperamos que nos replantearan el proyecto pero no así, con Noboa no tengo nada personal, pero no permito discursos de defensa a los más vulnerables y que sostiene la justicia social como propietario de esa definición cuando tienen actitudes de este tipo”.
Supparo relató que el domingo al enterarse del desalojo de las treinta personas, en la tarde “salimos a buscarlo por todo Salto y con muchos de ellos pudimos contactarnos y el club Gladiador nos dio un espacio donde hay unos 12 o 13 personas que nos permiten replantear la estrategia. Lo que hizo la intendencia es de una insensibilidad increíble, personas que estaban abandonadas por el sistema y que hoy estaban trabajando, imaginando una nueva vida. Cuando yo critiqué a Noboa me significó que no me atendiera más el teléfono y estaría bueno que le dijeran a la población que no les importa estas treinta personas”.
