cién en el año 325, la Iglesia se estableció que la vuelta a la vida de Cristo y su ascensión a los Cielos sería celebrada entre el 22 de marzo y el 25 de abril. Qué sucedió desde que Jesús fue sepultado hasta que se enteraron sus apóstoles. El significado profundo de la fecha y su relación con el Pésaj judío
La Pascua tiene relación directa con la primavera boreal. La fecha de la celebración de la Pascua cristiana fue determinada por el Primer Concilio de Nicea en el año 325 y estableció que sería celebrada el primer domingo después de la luna llena tras el equinoccio de primavera en el hemisferio norte. Por lo tanto, la fecha varía entre el 22 de marzo y el 25 de abril. Y coincide con la primavera, es decir, el retorno de la vida, el renacer, la vuelta a la naturaleza que en invierno estaba “como muerta, es la vida que vuelve”. En ambas Pascuas, la judía y la cristiana, se celebra la vida que renace, es esa dimensión del ser humano de dar vida y de crear la cual a pesar de persecuciones, guerras, genocidios, asesinatos, y demás monstruosidades causadas por los mismos hombres (y algunas veces por la naturaleza) es tan fuerte que vuelve a vencer la muerte y la esclavitud y dar vida nueva.

