Este miércoles falleció el maestro Federico García Vigil (1941-2020), compositor, docente y director de orquesta, recordado por sus apuestas creativas y una excepcional trayectoria. Fue director de la Orquesta Filarmónica (1993-2008) y la Banda Municipal de Montevideo (y otros países, como Colombia, Venezuela y Estados Unidos), además de catedrático de Dirección musical en la Escuela Universitaria de Música.
En paralelo a su formación académica desarrolló un germinal vínculo con la música popular. En ese rumbo, en los 60 participó en recordadas puestas teatrales, como las míticas Libertad, libertad (estrenada en El Galpón en 1968, con la dirección de César Campodónico), en la que, durante una temporada, tocó como contrabajista en la primera pieza, acompañado por la guitarra de Eduardo Mateo, o Fuenteovejuna, de Lope de Vega (1969, versionada por Antonio Taco Larreta, por la que ganó un premio Florencio).
También integró una agrupación que, junto con El Kinto, eran la banda estable del local Orfeo Negro, participó en Musicasiones, el recordado ciclo de Mateo y Horacio Buscaglia, y en la misma época, fue parte de la Camerata del tango, dirigida por Manolo Guardia. En 2013, estrenó la ópera Il Duce, compuesta por él, y con libreto de Carlos Maggi y Mauricio Rosencof, dedicada a la salida del infierno de Benito Mussolini, después de su muerte.
Decía que sus padres lo llamaron Federico porque nació mientras moría García Lorca, que había dirigido más de 80 veces la 5ª de Beethoven y que todavía le encontraba detalles nuevos, y que llegó a grabar la primera versión de “Lo que vendrá”, con Astor Piazzolla, en un estudio de la calle Tristán Narvaja, además de haber tocado con Nat King Cole, Dizzy Gillespie, Gato Barbieri, y Kenny Clarke.

