Luego de que el Poder Ejecutivo aprobara el plan de gestión ambiental que iniciará la exploración sísmica en aguas uruguayas, el proyecto comenzará este viernes 6 de marzo, según informaron fuentes del gobierno a Montevideo Portal.
Autoridades del Poder Ejecutivo aclararon que no se realizaron actividades sin autorización. “La actividad, que no es nueva en el país […], se realizará con nuevas e importantes medidas de protección y control ambiental”, aseguraron.
En el marco de la Evaluación de Impacto Ambiental sobre las actividades de prospección sísmica, el Ministerio de Ambiente estableció un conjunto de medidas “de mitigación y protección ambiental, en particular de la fauna marina, de las más exigentes a nivel internacional”, recalcaron desde el gobierno.
Entre estas medidas se incluye:
• Restricción de la ejecución al período que generaría menor afectación a la fauna (peces y mamíferos) y menor afectación a la pesca industrial (cat. A).
• Exigencia de radios mitigación de un kilómetro más precautorios respecto a los propuestos por las empresas, lo cual implica “no iniciar o detener la actividad en caso de presencia de cetáceos, pinnípedos y tortugas marinas en los radios definidos”, así como tiempo de espera para el reinicio de la actividad y arranque progresivo para permitir el alejamiento natural de los animales una vez detectada su presencia dentro de los radios de mitigación.
A estas condiciones se sumaron otras medidas complementarias para “minimizar el riesgo y los impactos acumulativos”, como no permitir la prospección sobre la misma área por un periodo de al menos cinco años.
El trabajo de expertos
Desde el gobierno aclararon que las propuestas vinculadas a la fauna marina están siendo controladas a bordo por la presencia de seis observadores y monitoreadores acústicos de fauna que estarán realizando estos controles “durante todos los días en los que el buque esté en el mar”.
Estos observadores de fauna marina (OFM) y los de monitoreo acústico pasivo (PAM, por sus siglas en inglés) “son profesionales universitarios del área biológica con experiencia probada en observación a bordo de buques, tanto de sísmica como de pesca”, detallaron las autoridades nacionales. En las capacitaciones realizadas por la empresa Toveri —de las que participaron personal de los ministerios de Ambiente y Ganadería— se trabajaron los aspectos derivados de la autorización ambiental previa del proyecto, incluyendo las medidas de mitigación a controlar.
Así, el Ministerio de Ambiente aprobó a los candidatos a realizar funciones de OFM y PAM “por tener demostrada experiencia en el rol a cumplir”, señalaron desde el gobierno. Estos observadores reportan “directamente” a dicha cartera y a la Dirección Nacional de Recursos Acuáticos del Ministerio de Ganadería con “reportes diarios y semanales”. “El pago de sus servicios es una de las medidas exigidas a la empresa titular en el marco de la autorización ambiental previa”, indicaron las autoridades.
“Complementario al trabajo de los Observadores, se llevarán a cabo inspecciones a bordo durante los meses de marzo y abril con el fin de poder supervisar el trabajo realizado por la empresa” y que se atiendan “todas las condiciones impuestas” por el Ejecutivo.
Esas inspecciones serán realizadas por un equipo integrado por funcionarios de ambos ministerios citados anteriormente, finalizaron desde el gobierno.

