


Muchas veces lo hemos dicho estos días, muchas veces hablamos y escribimos de empatía, de vulnerabilidad, de ponerse en el lugar del otro y de sentir lo del otro. Claro está que no todos o todas lo pueden hacer, tendríamos que tener capacidad de.., cosa que no se estructura o se planea. Y en el medio de esta pandemia hemos visto situaciones realmente emocionantes, que pasan por los cientos de anónimos que día a día están junto a los vecinos que la pasan mal, que quedaron sin trabajo, que lo tienen a medias, que no tienen para bancar la olla y darle de comer a sus hijos. Hay algo más triste que eso? Seguro que coincidiremos en qué no y en esta emergencia sanitaria, social y de sentimientos, vemos como las aves de rapiña pululan en nombre de la solidaridad. Y es mentira!
Es el uso de la miseria, del hambre, para contar votos, para armar listas, para ser acreedores de favores del hambre. Seres miserables, el que lo lleva adelante y quienes lo secundan. El que arma la olla, designaciones directas o de confianza, el que anota y registra y el que saca la foto y las publica. Imágenes de niños y niñas con tarros de plásticos, haciendo las colas para llenarse la panza. Me he preguntado que le pasa a este hombre por su cabeza, que lo lleva a publicar imágenes de menores en esta situación, violando por ejemplo leyes como la del Código de niñez y adolescencia en su art. 11. Pero más allá de eso, que le cuesta entender? Será que si se lo explicamos en letra grande lo entiende? Ahí va: CON LOS GURISES NO! CON EL HAMBRE NO! RESPETALOS LIMA, SON SUJETOS DE DERECHOS!
Valeria Giovanoni Honsi
