
El poder darnos el lujo de ser meros observadores de los movimientos políticos nos dan esa tranquilidad de analizar la realidad sin necesidad de responder a favores políticos o al engorde de las billeteras como sucede en la actualidad con el corporativimo periodístico que aplaude análisis sesgados de operadores que no resuelven en que cancha jugar.
Gestión?, nada. Oposición?, menos. Es el caso del secretario general de la intendencia. Técnico en turismo, docente de matemáticas, frustrado contador, y ahora ingeniero en hidrografía acuática y generación eléctrica. Sostener con liviandad que el presidente no viene a inauguración de primera etapa de recuperación de nuestras costas del río por razones políticas y no por la necesidad de UTE de poner a funcionar la generación por demanda, responde a una ridiculez pocas veces vista.
No hay manera de negar la innegable realidad del pedido de UTE a CTM para aumentar caudal de metros cúbicos por segundo turbinados para suministro de energía. De seguro si Chiriff tuviera la APP en su celular le permitiría no «hacer agua» como hizo con el agregado de que algunos dirigentes de la propia coalición multicolor se sumaron en la misma línea de pensamiento.
Que la discusión política pase por imaginar que tenemos un presidente incapaz de responder a los fuegos de artificios generados en torno a CTM la semana anterior, es subestimar a todos los sencillos mortales de este país.
Si este va a ser el nivel de discusión política en campaña que ya arrancó, nos permite sostener que una parte del sector político del país y del departamento hará más agua que la que va a turbinar la represa por estos días.
Y una pequeña licencia. Escuchar a integrantes de la gestión departamental que incluye al socio silencioso del sindicato municipal que se oponen a cualquier tipo de clientelismo político termina siendo un chiste inesperado que de gracioso no tiene nada.

