La Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (EE. UU.) abrió una investigación contra 60 países: uno de ellos es Uruguay. Esto generó la reacción del senador del Partido Colorado Pedro Bordaberry.
El trabajo del organismo estadounidense “determinará si los actos, políticas y prácticas de cada una de estas economías, relacionados con la falta de imposición y aplicación efectiva de una prohibición a la importación de bienes producidos con trabajo forzoso, son irrazonables o discriminatorios y perjudican o restringen el comercio estadounidense”, informaron en un comunicado.
Según señalaron, la investigación que lleva Estados Unidos es un mecanismo que utiliza para responder a prácticas comerciales que considere injustas, discriminatorias o perjudiciales para su comercio exterior. Una vez iniciada la investigación, se abre un proceso que incluye consultas con los gobiernos involucrados, análisis de organismos especializados y audiencias públicas en las que actores interesados pueden presentar comentarios y testimonios.
Para Bordaberry, esto es una “señal” de que el enfrentamiento entre EE. UU. y China “se pone serio”, por lo que “Para Uruguay la señal es clara: el comercio internacional empieza a exigir no solo qué se produce, sino cómo se produce”.
“Si el país juega bien sus cartas —trazabilidad, instituciones y estándares laborales—, puede transformarse en proveedor confiable frente a competidores cuestionados. Pero tiene que jugarlas”, sentenció el legislador colorado.

