En la década del 60, Barbieri y Vinci hacen la fórmula perfecta para ganar las elecciones en Salto.
En 1966, Vinci es elegido Intendente. Aparte de seguir la obra inconclusa de Barbieri, genera sus propias acciones que utilizamos hasta el día de hoy. Termas del Dayman, hoteles en Arapey, los ómnibus de la Intendencia, la biblioteca municipal, entre tantas otras obras.
Tal como dijo @patovinci cuando se inauguró una calle con el nombre de Vinci: “estoy más contento por los cargos que no ocupó, que por los que ocupó.” Es que le supo decir que NO a los ofrecimientos de la dictadura y NO al plebiscito de 1980.
“Recibió el título de “Don”, que el pueblo solo otorga a sus hijos más dilectos”.
Don Ramón J. Vinci.
