Este viernes el Secretario de la Presidencia y el Intendente de Paysandú Nicolás Olivera anunciaron una inversión de 20 millones de dólares en un Centro Universitario en la capital sanducera. Paysandú apunta a convertirse en un Polo Universitario de la región, presentándose como un nuevo candidato a ocupar ese rol que Salto siempre reclamó como propio.
No es la primera vez que Paysandú “primerea” a Salto en distintos eventos o inversiones. Hay que recordar que hace algunas semanas el Congreso Internacional de Turismo Religioso anunció que se haría en Paysandú, ya que las autoridades municipales de Salto no contestaron los mails de los organizadores del evento. Una verdadera vergüenza departamental.
Este nuevo Polo Universitario nació desde la gestión de Nicolás Olivera que, luego de visualizar un terreno propiedad de la intendencia en el centro de Paysandú, generó los contactos en UdelaR y Presidencia, lo que resultó en este importante anuncio de inversión. Pero además hace ya algunos años que Paysandú viene creciendo en este sentido, recibiendo inversiones de gran calidad en materia de educación; entre otras cosas la Intendencia de Paysandú se comprometió a construir una nueva residencia estudiantil para los nuevos estudiantes que lleguen al departamento.
¿Por qué Paysandú puede y nosotros no? Básicamente porque su intendente está enfocado en buscar inversiones, gestionar actividades y ayudar al desarrollo del departamento. En cambio nuestro intendente está más enfocado en armar sus cuadros políticos nacionales para en el próximo período ser senador, tener más poder nacional y proyectarse como precandidato a la presidencia. Estamos presos del ego y la ambición de la dinastía Lima.
Gestión, trabajo, movimiento, diálogo. Nada de eso tiene nuestro Intendente. Se pasa horas viajando por las rutas uruguayas sin ni siquiera pensar en los salteños. Debe ser muy jugoso el objetivo de acomodarse cinco años en un sillón del parlamento, levantando la mano y hablando sin tener que ser responsable de sus palabras. Los salteños ya no importamos, incluso me animo a decir que ya no le importa realmente si el Frente Amplio vuelve a ganar la Intendencia (ni aunque sea su heredero el candidato cantado de su fuerza política).
De un lado están los Limas, aquellos políticos para los que los ciudadanos son importantes siempre y cuando los ayuden a cumplir sus fantasías políticas. Por el otro lado están los Nicolás Oliveras, aquellos que están 24 horas moviéndose de un lado para el otro para conseguir cosas para su departamento
Estamos estancados, vemos como las proyecciones que hace algunos años tenía la OPP para el 2030 se están cumpliendo: vamos directo a ser una ciudad dependiente de Paysandú.
Andrés Lima, si ya no le interesa ser Intendente de todos los Salteños nadie lo va a juzgar. Es más digno que de un paso al costado y se dedique a perseguir el Senado viajando por el país en su combi, deje a Chiriff dirigiendo la comuna que, en los hechos, es lo que ya está haciendo.
Augusto Bonet

