• Lun. Jun 15th, 2026

    Quinto Elemento

    Tu portal de noticias

    Etiquetas principales

    Día Nacional del Apicultor: el legado de Antonio Malaquina que nació en Salto y llegó a todo el Uruguay

    PorQuinto Elemento

    Jun 13, 2026


    Este 13 de junio Uruguay celebra por primera vez el Día Nacional del Apicultor, una fecha instituida por la Ley Nº 20.488 en homenaje al nacimiento de Antonio Malaquina, uno de los mayores referentes de la apicultura nacional y una figura profundamente vinculada a la historia productiva de Salto.
    La creación de esta jornada representa mucho más que un reconocimiento a una actividad económica. Es también un homenaje a miles de hombres y mujeres que, generación tras generación, han dedicado su trabajo al cuidado de las abejas, a la producción de miel y a una tarea esencial para la biodiversidad y la seguridad alimentaria del país.
    Antonio Malaquina nació en Salto el 13 de junio de 1878. Desde niño mostró una pasión extraordinaria por las abejas: capturaba enjambres a los ocho años y a los once ya manejaba sus propias colmenas y comercializaba miel. Aquella curiosidad infantil se transformó con el tiempo en una trayectoria pionera que revolucionó la apicultura uruguaya.
    Entre sus principales aportes se destaca la introducción de cajones estandarizados y de reinas italianas a comienzos del siglo XX, avances que permitieron mejorar la genética, optimizar el manejo de las colmenas y aumentar significativamente la productividad. Su trabajo conectó a Uruguay con las tendencias internacionales y contribuyó a profesionalizar un sector que hoy constituye una importante fuente de desarrollo económico y ambiental.
    La elección de esta fecha tiene además un fuerte sello salteño. Fue desde Salto donde surgió el impulso para que el Parlamento reconociera oficialmente a los apicultores uruguayos y al legado de Malaquina, una figura que continúa siendo símbolo de innovación, trabajo y compromiso con la producción nacional.
    Actualmente, la apicultura uruguaya reúne a miles de productores y cientos de miles de colmenas distribuidas en todo el territorio. Sin embargo, enfrenta desafíos importantes vinculados a la rentabilidad, el cambio climático y la protección de las abejas, cuya supervivencia resulta fundamental para la polinización de cultivos y ecosistemas.
    Celebrar el Día Nacional del Apicultor es reconocer una actividad que muchas veces trabaja en silencio, pero que cumple un papel estratégico para el país. También es recordar a Antonio Malaquina, aquel salteño visionario que entendió antes que nadie que detrás del zumbido de una abeja se escondía una oportunidad de progreso, conocimiento y desarrollo para todo el Uruguay.
    Porque hablar de apicultura en Uruguay es hablar de producción, de naturaleza y de futuro. Y hablar de Antonio Malaquina es hablar de una de las páginas más valiosas de la historia productiva de Salto.