En Uruguay el glaucoma es la primera causa de ceguera irreversible. Se estima que de 3 % a 5 % de la población tiene esta enfermedad y que hasta un 60 % lo desconoce. El diagnóstico precoz es la única forma de evitar la pérdida de la visión, por lo tanto, los controles con el oftalmólogo son fundamentales.
El oftalmólogo indicará el tratamiento más apropiado de acuerdo a la etapa en que se encuentra el glaucoma. Si bien se prefiere ir de lo menos invasivo (utilización de gotas) a lo más invasivo (cirugía), en ocasiones el glaucoma debe operarse (cirugía) como primera opción.
Las gotas o colirios anti-glaucomatosos son el tratamiento más comúnmente utilizado. No es invasivo y es bien tolerado. El apego al tratamiento es la clave del éxito.
El láser se utiliza para eliminar la necesidad de utilizar colirios o para ayudar su acción bajando la presión ocular.
Las cirugías (existen diversas técnicas) se reservan para los casos en los que no se logra controlar la presión ocular o cuando las gotas o el láser están contraindicados o no han funcionado.
Pueden usarse una de estas opciones o la combinación de ellas.
