El Día Internacional del Beso Robado, que se celebra el 6 de julio y se dedica a los amantes que roban besos. Hay diferentes versiones sobre el origen de esta fiesta. Mientras que unas lo sitúan en el año 2006, otras remontan su historia hasta el siglo XIX Gran Bretaña

También tiene varios nombres. En español hacemos referencia al beso robado, pero en inglés se le llama ‘Kissing Day’. En lo que sí coinciden todas las versiones es en que el objetivo de este día es resaltar los beneficios de los besos. Estos son múltiples y, en algunos casos, sorprendentes.
Reducen la tensión arterial.Dilatan los vasos sanguíneos y esto puede ayudar a reducir determinados dolores.Liberan hormonas como la serotonina, la dopamina o la oxitocina y esto nos produce bienestar.Mejoran la salud bucal. Este quizá sea el beneficio más sorprendente, pero es cierto. Al besar, generamos mayor cantidad de saliva y esto hace que disminuyan los riesgos de tener caries, gingivitis y otros problemas.
Aunque no tiene ninguna relación con el origen de esta celebración, el beso de un marinero norteamericano a una enfermera se ha convertido en el beso robado más famoso de la historia. La fotografía de Alfred Eisenstaedt se sacó el 14 de agosto de 1945 en el momento en que se anunció la victoria de Estados Unidos frente a Japón en la Segunda Guerra Mundial.
