
El tema de este año, propuesto por Naciones Unidas, es «El compromiso de la juventud por la acción mundial», que se relaciona directamente con la promoción de su participación local y comunitaria, nacional y mundial. El contexto de emergencia sanitaria ha significado un gran desafío global, evidenciando de manera muy clara las desigualdades sociales ya existentes y poniendo en alerta sobre su profundización por la crisis económica. En esta coyuntura atípica y distópica, niños, niñas, adolescentes y jóvenes han tenido que enfrentar diversos retos (aislamiento, incremento del estrés y del miedo, adaptación a nuevas modalidades para continuar con el desarrollo de sus actividades, reconfiguración de sus vínculos afectivos). También se han agudizado las situaciones de maltrato y violencia basada en género y generaciones. Es entonces que en este complejo escenario se hace más necesario que nunca fomentar la participación de niños, niñas, adolescentes y jóvenes. Conocer su voz, facilitar los espacios para que se expresen, promover su incidencia en los temas que los/as atraviesan, fortalecer su capacidad de agencia e impulsar el ejercicio de su ciudadanía. En 2019, en Aldeas Infantiles implementamos por primera vez una encuesta de percepción a niños, niñas, adolescentes y jóvenes participantes de nuestros servicios en relación a la atención que brinda la organización. El objetivo de esta experiencia fue conocer de primera mano sus impresiones en relación al cuidado, a sus intereses, a sus expectativas y sus proyectos. El análisis de los resultados de la encuesta fue un insumo clave para delinear la Estrategia Nacional de Participación, que se desarrolló entre 2019 y 2020. A través de su implementación, se espera posicionar el protagonismo de los/as niños, niñas y adolescentes e incentivar su participación comunitaria.Entendemos la participación como una dimensión que integra las competencias y potencialidades de las personas en la construcción de su identidad, en la creación de sus relaciones vinculares, en su desarrollo personal y social. La participación de los/as adolescentes y jóvenes es clave para trascender miradas adultocéntricas que invisibilizan su capacidad transformadora y para fomentar relaciones intergeneracionales basadas en la escucha, el respeto y la inclusión. También es un aspecto fundamental para establecer entornos seguros y protectores. En esta fecha creemos necesario reafirmar que la adolescencia y la juventud no son etapas de transición. Trabajar para garantizar sus derechos implica por sobre todas las cosas habilitar su pronunciamiento en las decisiones que afectan sus vidas. A partir de esta premisa nos comprometemos a seguir buscando nuevas herramientas y espacios para lograrlo. Los/as adolescentes y jóvenes no son el futuro. Su tiempo es hoy.
