
El “Topo” es un animal capaz de esconderse, escapar, disolverse, cuando actúa u operar desde las sombras.
Uno pretende que cuando surgen problemas en el barco, el capitán se haga cargo, pero el “Topo” Lima se esconde, no responde, no explica, no sabe, no entiende o no quiere. Para saberlo. Definición de topo:
Los topos excavadores han desarrollado una serie de especializaciones evolutivas para su vida subterránea. Su cuerpo es fusiforme, más típico de animales acuáticos. Sus ojos son diminutos y en ocasiones están cubiertos de piel, hecho del que sirvió Darwin en su teoría de la selección natural alegando que los topos no necesitan el sentido de la vista en los ambientes subterráneos y que mantenerla suponía un exceso de energía inútil.1
Carecen de pabellón auditivo externo. Los topos confían principalmente en su sentido del tacto y poseen vibrisas en cara, extremidades y cola. Su hocico flexible es especialmente sensible.
Sus patas, cortas y fuertes, están provistas de fuertes y grandes uñas que utilizan para escarbar galerías, las cuales pueden alcanzar hasta 150 m de longitud. Los codos se encuentran desplazados dorsalmente y rotados, de modo que las palmas de las extremidades anteriores quedan orientada hacia atrás, potenciando la acción de excavar. Su piel fina y suave facilita el movimiento por la madriguera, tanto hacia delante como hacia atrás. En los machos el pene queda orientado hacia atrás y carecen de escroto.
Lima es eso, pata corta, uñas fuertes, codos desplazados sin sentido de la realidad y sin dar la cara. Es jodido esperar las explicaciones de un intendente ante el robo de un millón y medio de pesos y surja su segundo, mentiroso, panfletero y vendedor de humo. Al fin de cuentas deberá explicar como se hace para defender un globo sin aire.
