
Peter Senge en su libro “La Quinta Disciplina” explica con maestría la diferencia entre acatar y el estar comprometido con la solución de un problema.
La realidad que nos “sacude” hoy, en el mundo entero, tiene la forma invisible de un virus llamado Coronavirus (COVID – 19). La Organización Mundial de la Salud y todos los organismos responsables de cuidar la salud humana hacen sugerencias, pedido y hasta súplicas en relación a la forma de prevenir y contener la pandemia ya instalada.
Acatar esas recomendaciones sería una forma de intervenir en el problema. Es seguir “al pie de la letra” las sugerencias o normas de prevención, pero la resistencia en muchas personas hacen que dichas normas no se cumplan.
La invitación es que seas parte de la solución y para eso es comprometerte en hacer lo indicado de manera responsable. El único antídoto disponible actualmente es “la toma de consciencia” y asumir con responsabilidad el compromiso de hacer lo “correcto”. Es un compromiso moral e individual que puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte para muchas personas.
Desde nuestra consciencia hemos decidido modificar algunos hábitos sociales, como el saludar con un beso o apretón de manos. En Uruguay, el mate es un símbolo que representa cosas tales como el compartir, el estar presente para conversar; valores como la confianza y la amistad. Hoy todo eso puede ser riesgoso y aumentar el contagio entre amigos y compañeros de trabajo. Desarrollar nuevas prácticas implicar desaprender viejos hábitos y aprender nuevos. No compartir un mate, no saludar con un beso no es un desprecio es un “yo te cuido y me cuido”.
El antídoto no es cosa de laboratorios, es cuestión de consciencia individual y social. La solución está en cada uno de nosotros y se llama “COMPROMISO CON LA VIDA”.
Cr. Gerardo Jofré
Coach Ejecutivo y Organizacional.
Presidente AICIED Uruguay
