
Todos hablando de lo que hiciste y lo que te llevas.
Mejor hablar de lo que nos dejas.
Una madre de hierro, ejemplo de vida, de superación; unos hermanos amorosos que demuestran como compartir lo suyo, abrir su hogar; 6 hijos hermosos, buenas personas, compañeros, respetuosos, comprensivos, responsables; y un legado imposible de olvidar.
Julio Martín Cavalheiro Ríos, fuiste el ejemplo a seguir en casi todo.
Los compañeros lo saben, los amigos lo sabemos, los rivales lo reconocen.
No nos vas a dejar tiempo a extrañarte estás presente en cada conversación, en cada anécdota, en cada partido.
Se fue Martin, seguro el Eurico lo precisaba más, seguro el Willy lo extrañaba mucho.
Quedó el amigo, quedó el capitán, el referente, el ejemplo. Quedó tu recuerdo.
La promesa está hecha, lo que se promete se cumple. Vamos a seguir siendo La Cafetera que nos enseñaste, la que tanto amaste, esa que te acompaño hasta el último minuto, el escudo más hermoso del mundo.
Atravesaste las barreras de la política, el deporte, las hinchadas, los colores, todo, en todos lados te quisieron y te siguen queriendo.
Hasta la vuelta amigo, no te vayas lejos, mira que juega la Cafe, necesitamos que sigas estando pendiente.
Solo para terminar… «Chiquilineeeeeeeees, por favor chiquilineeeeeeeees!»?⚪⚫
