En base a los múltiples llamados y solicitudes de ayuda a la población más vulnerable es que desde el CECOED se propone realizar recepción de donaciones de las empresas y población de Salto y su consiguiente distribución a los comedores populares y merenderos debidamente registrados en el Departamento de Desarrollo Social, se adjunta lista verificada por el Departamento de Desarrollo Social y tamizada con el MIDES. En este sentido se exigirá a los puntos de elaboración que su personal esté debidamente equipado con los elementos de prevención del virus (tapabocas, guantes, hipoclorito, alcohol en gel), se cuidará además de no favorecer la ocurrencia de aglomeraciones manteniendo la distancia entre las personas de 1 metro y medio como mínimo. Concurrir 1 sólo miembro por hogar al lugar de entrega. Se deberán respetar todas las indicaciones del MSP para la preparación de alimentos.
Hasta aquí el comunicado de intendencia de Salto, comunicado que esperábamos hace un tiempo, pero francamente en otro sentido o con otro contenido. Un contenido comprometido, cargado de empatía, donde el papel de Cecoed y de intendencia en su presidencia fuera otro. No hubo señal institucional al respecto, no hay dinero para comprar canastas y es la realidad , pero tampoco se baja el sueldo el intendente Noboa y cargos de confianza como hizo el intendente de Canelones y con eso comprar 6 mil canastas o Di Candia en Montevideo con 10 mil canastas. Una intendencia alejada de la gente, con ollas populares en los barrios y el Mides, con una demanda histórica, a dos manos. Una perla más al collar, que plantea el debe social, en la crisis tremenda mundial.

