
Fue activo dirigente sartorista en Salto, participó de las elecciones internas con relativa fortuna electoral porque al principio el dinero abundaba y se podía «invertir» en la gente.
En las nacionales la historia fue distinta y pasó sin pena ni gloria. A partir de ahi Milton Galli comenzó un periplo de pedidos de trabajo a varios sectores del nacionalismo pero su patrimonio electoral no resultó atractivo por lo que recibió varias negativas.
Es más, su líder conductual, Sartori, no le atendió más el teléfono.
Cuando uno sostiene que el intendente Lima es capaz de negociar con el mismísimo diablo, nos referimos a estas decisiones que toma como la de hacer ingresar por la ventana a un dirigente del Partido Nacional en el área de desarrollo social.
La pregunta va para ADEOMS, hay un convenio del 2017 vigente que impide ingresos por designación directa si o no?.
Brillante la jugada, ahora se entiende porque las elecciones internas del FA huelen tan feo….
