El vórtice polar que azota el oeste de los Estados Unidos y Canadá no deja de sorprender. Esta vez, el intenso frío dejó una postal impactante: las cataratas del Niágara congeladas.
En los últimos días, el servicio meteorológico de EE. UU. registró temperaturas extremas, con sensaciones térmicas que alcanzaron los -55 ºC. Las severas heladas dejaron al menos 30 víctimas mortales, provocaron cortes de luces masivos e incluso ocasionaron la caída de un avión durante un intento de despegue en el estado de Maine.
En este contexto, el frío polar hizo que las cataratas del Niágara, situadas entre las ciudades de Nueva York y Hamilton, se congelaran parcialmente, dejando una imagen espectacular.
