Valijas, pasajes, respuesta automática de “fuera de la oficina”… y llega la pregunta más complicada de estos meses: ¿qué hacemos con el perro y el gato? Hay quienes consideran a las mascotas como parte de la familia y, si ellos no van, no va nadie. Mientras, otros que creen que pueden permanecer muchos días solos y sostienen ese mito de la independencia de los gatos. Pero la cosa no es tan así.
La médica veterinaria Sabrina Estala dijo a Montevideo Portal que dejar a un gato muchos días completamente solo es una locura; no es una opción segura. Y en el caso de los perros, directamente, es maltrato. Incluso si viene alguien a verlo algunas veces, la respuesta es no.
En base a la charla con Estala, aquí va una guía práctica y realista sobre qué hacer con las mascotas cuando llegan las vacaciones. Sobre todo, en verano, cuando el calor aumenta el riesgo de problemas de salud.
¿Perros y gatos una semana solos? Negativo
Aunque parezca algo alocado, hay personas que dejan a sus mascotas solas en casa durante una semana. “Pero es demasiado tiempo para dejar a una mascota sin control. ¡Negativo, central! La única posibilidad de hacerlo sería si alguien va todos los días a verlos y controlar que coman, que tomen agua y que vayan al baño”, dijo Estala.
“Que no sea menos de una vez por día”, enfatizó, y acotó que en verano, cuando los riesgos de deshidratación aumentan, sería bueno que fuera más de una.
Y aunque no llegue a ser una semana completa, dejar un animal varios días solo es “jugar con mucho fuego”, dijo la veterinaria y lo comparó con dejar a un niño pequeño sin monitoreo: “vos le podés dejar agua y comida, pero no sabés si los usa, si se enfermó o si algo pasó y necesita asistencia”.
El mito del gato “independiente”
Existe la creencia de que es posible dejar a un gato solo, con comida y agua, que él se arregla bien. Pero Estala la define como algo equivocado: “el gato es superdependiente del humano y más con su referente, genera hábitos con la persona y si esos hábitos se rompen, es un cambio y un estrés para él”.
Aunque todavía quedan muchas personas que piensan lo contrario, para muchos gatos la ausencia del humano no es sinónimo de “libertad”, sino de “ruptura de hábitos”. “Los gatos se estresan muy fácil y ante eso dejan de comer. El perro no tanto, porque lo podemos tentar con otras cositas, pero el gato no y eso es un riesgo”, explicó.
Estala también cuestionó una práctica muy común cuando se deja solos a los gatos en casa, que es dejar varios platos llenos para que ellos se vayan administrando la comida. “Pero la ración pierde olor, calidad e interés con el paso de las horas (más aún con calor). Son componentes de origen animal que están secos, pero pueden deteriorarse y generar toxinas, hongos o caerle mal al animal”, dijo.
“El gato es muy quisquilloso; si la comida no está fresca, puede comer menos o directamente no comer”, señaló la médica veterinaria. Y lo explicó con una imagen que, seguro, todo dueño de un felino reconocerá: “No es lo mismo un plato recién servido que uno que quedó varias horas. Los gatos suelen pedir que les renueven la comida que todavía está en el plato, porque no quieren la del fondo”.
