El inglés terminó con el reinado de Max Verstappen al consagrarse con su McLaren, pero es un piloto que por ahora no emociona ni genera fanatismo.
“Todos los años hay un campeón, pero no siempre hay un gran campeón”. La frase la inmortalizó Ayrton Senna. La temporada 2025 de Fórmula 1 tuvo, como debía ser, un campeón: Lando Norris. La gran pregunta, parafraseando al enorme piloto brasileño es: ¿hubo un gran campeón?
El inglés tardó 110 carreras en lograr su primera victoria. Entre los que fueron campeones, solo Jenson Button (113) y Nico Rosberg (111) tardaron más que Norris en tener su bautismo triunfal. Button y Rosberg fueron campeones, ¿pero fueron grandes campeones? Tal vez el gran tema sería intentar esclarecer de qué está hecho un gran campeón.Ahora bien: ¿reúne Lando Norris todas esas características? Está lejos, al menos por ahora. El inglés es un piloto rápido, no hay dudas. Que en clasificación puede sacar una vuelta brillante de la galera, pero muchas veces se quedó sin pole por errores repetidos, por más que su auto fuera el mejor. Cuando gana no emociona, no genera nada. Nunca se vio algo heroico (sin desatender que ya lo es el hecho de manejar un auto a 350 km/h). Suele cometer yerros pequeños y muchas veces la cabeza le jugó malas pasadas por no poder sobrellevar la presión. Intenta caer bien en las declaraciones con la prensa y termina balbuceando, como en la previa de Abu Dhabi.

