El titular del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), Gabriel Oddone, brindó una conferencia de prensa este jueves luego del Consejo de Ministros que el presidente Yamandú Orsi convocó esta mañana.
El jerarca adelantó, así, varios aspectos del proyecto de Ley de Presupuesto, que será entregado al Parlamento el próximo domingo 31 de agosto.
De acuerdo con el secretario de Estado, el proyecto de ley de unos 700 artículos (y 300 páginas de exposición de motivos) prevé “superar un escenario de restricción fiscal muy elevado”. “Para nosotros, armar un nuevo marco de convergencia fiscal es el punto central del presupuesto”, ratificó el ministro.
Así, Oddone aseguró que la asignación presupuestal tiene dos grandes componentes: por un lado, será incremental, es decir, se prevé un presupuesto de US$ 140 millones para 2026 que crecerá hasta los US$ 240 millones en 2029, explicó. Por otro lado, establece unos US$ 700 millones por año en recursos presupuestales para nuevas obras.
De esta manera, el presupuesto para 2029 —por ejemplo— será de unos US$ 940 millones.
En materia tributaria, el titular del MEF se refirió al ya mencionado “impuesto a Temu”, que prevé gravar aquellas compras desde el exterior con plataformas como la china Temu, para “igualar en materia tributaria el tratamiento de la compra final” (como había declarado días atrás). Según indicó, además de imponerse el IVA a estas compras, se modificaría también el régimen de franquicias en general: será de hasta tres compras por US$ 800 en total.
Pero también adelantó un nuevo impuesto a las empresas multinacionales que tienen oficinas en Uruguay.
El país se estaría integrando, de esta manera, al impuesto mínimo global, pero Oddone aclaró que no se trata de un nuevo tributo, sino de “localizar impuestos en territorio uruguayo que ya existen”. “El principio básico es gravar a las multinacionales que facturan más de US$ 750 millones”, puntualizó, y aseveró que para el contribuyente “no constituye ningún cambio en el monto de lo que contribuye” actualmente, pero esto “no quiere decir que no tenga costo de adaptación”.
En cuanto a las obras, Oddone dio un pantallazo de algunos de los proyectos que se desarrollarán en este período: las obras de Casupá y la planta potabilizadora adicional en Aguas Corrientes; dos establecimientos de rehabilitación carcelaria; hospitales (el Pasteur y el Hospital de la Costa), y varias iniciativas a nivel vial.
Por último, el ministro de Economía señaló que las expectativas de crecimiento que respaldan lo planteado en el presupuesto son de un 2,4% promedio para el quinquenio. “Es una meta ambiciosa”, reconoció.
Mediciones
En el capítulo fiscal, Oddone apuntó a una nueva regla “con una meta unidimensional” que va a estar fijada para el Gobierno Central – Banco de Previsión Social en 65% del producto interno bruto.
Si bien la regla fiscal tendrá un tope de endeudamiento, lo que no tendrá es una meta de tope de gasto por dos razones: “Porque es redundante en términos de las otras metas y además porque atrás de una regla de tope de gasto hay un componente ideológico y político que este gobierno no comparte”, argumentó.
“Por lo tanto, lo que estamos haciendo en este marco de restricción fiscal y con ese horizonte de tope de deuda es establecer un programa de convergencia fiscal a lo largo del período que va a suponer una mejora del resultado fiscal de aproximadamente 1,5 puntos porcentuales”, señaló el ministro.