Picar la cebolla, el morrón y el ajo y rehogarlos en aceite. A mí me gustan en trozos grandes, que se noten en la tarta, pero pueden estar bien picados.
Agregar, cuando la cebolla esté transparente, el tomate fresco picado y cocer hasta que tome un color rojo oscuro.
Y aquí viene el secreto de la tía: para que la tarta de atún salga alta, esponjosa y consistente, hay que agregarle una papa rallada. Se hace de la siguiente manera: rallar la papa con el rallador fino y agregarla al sofrito. Removerla un minuto hasta integrar, no hace falta más.
Agregar a esta preparación el atún y remover hasta integrar. Incorporar también la cucharada de puré de tomates.
Incorporar los huevos batidos y salpimentar. Agregar el orégano (muy poco).
Agregar, si se desea, las aceitunas picadas.
Colocar todo en una tartera pequeña. La tarta saldrá alta.
Cerrar los bordes y llover con semillas de sésamo arriba.
Llevar a horno fuerte hasta que el hojaldre se vea dorado. ¡Listo! Ya tenés tu tarta de atún.