Quiero decirlo con claridad y desde el lugar que me toca representa
Le tocรณ asumir la Intendencia de Salto en un momento complejo, sin presupuesto propio y con el financiamiento todavรญa en proceso. No era el escenario ideal, pero aun asรญ cambiรณ la actitud y tomรณ la responsabilidad de conducir.
Hoy ese cambio se nota. Hay presencia, hay decisiones y hay un liderazgo claro, con un gobierno que estรก cerca de su gente, que escucha y que da la cara. Se terminรณ la lรณgica de mirar para el costado o de dejar pasar los problemas. Gobernar tambiรฉn es ordenar, corregir y marcar un rumbo, incluso cuando eso genera crรญticas.
Y las crรญticas aparecen, como siempre, cuando se empiezan a cambiar formas de hacer las cosas. Pero eso no borra lo mรกs importante: Salto volviรณ a tener conducciรณn. Cuando hay liderazgo y alguien se hace cargo, el camino empieza a ordenarse.
Acompaรฑo este proceso con convicciรณn, porque como salteรฑo estoy convencido de que gobernar no es esperar condiciones perfectas, es hacerse cargo aun cuando faltan herramientas.
El presupuesto y las obras van a llegar; la actitud, el compromiso y el liderazgo ya estรกn.
El Salto que soรฑamos estรก en proceso. Los cambios profundos llevan tiempo y deben evaluarse con perspectiva y responsabilidad.
El Salto que queremos lo construimos entre todos. El camino estรก bien marcado y ahora nos toca a todos sumar, con la rebeldรญa y el orgullo de ser salteรฑos que estamos recuperando.

